Siempre estaré agradecido a Valencia que me dió un trabajo en una empresa de mudanzas
yo andaba sin trabajo durante más de 2 años lambrendo en todo lo que pillaba y ayudando a hacer chapuzas a todo el que me llamaba. Pero so no era vida, trabajaba uno ó dos días a la semana y eran insufcientes para mi sustento y menos para pagar alqiuiler y darle algo para la boca a mis hijos y querida esposa má etc, etc de todo lo que una familia normal requiera.
Cerca de mi casa estaban descargando unos muebles de una empresa de Valencia y un buen señor con bigote por cierto me llamó y me comentó que si quería echarles una mano para que no se les hiciera muy tarde. Le contesté de que si y empecé a coger bultos y muebles y subirlos alo piso del nuevo vecino que había venido a mi barrio. Claro el cliente no sabía si yo pertenecía a la vecindad ó era trabajador de la empresa de mudanzas.
Mientras descargabamos y subíamos empezamos una conversación a 3 bandas, Ramiro el del bigote y que estaba accarreando los muebles del camión, Jesús el chico que descargaba y subía como yo y yo.
A la hora más ó menos de estar subiendo pisos, Ramiro me comenta de que si quiero ir a la tienda a comprar 2 panes y algo de fiambre, inmediatamente fuí y empezamos a comer un poco a la que esas me comenta si quería irme con ellos a Valencia y yo sonrío pensando que era una broma, pero le contesto que sí.
Al rato me lo pregunta otra vez y le digo lo que tu quieras Ramiro.
Cuando terminamos de subir todo y antes de que Ramiro subiera a la vivienda a aclarar un poco, montar 2 camas y cobrar me dice bien serio y mirándome a la cara : Vete a tu casa y recoge algo de Ropa que te vienes conmigo para Valencia. Me quedé de piedra y no sabía que hacer al menos en un minuto, no me podía ni mover.
Salí corriendo y le conté en dos minutos lo que me había pasado a mi mujer, la pobre ya ves que pensaría. Me mojé la cabeza y me pasé el peine rápido y corriendo me guí hasta el camión. Temía que Ramiro se hubiera marchado y que va, le faltaba todavía una hora para terminar.
Subí al piso le terminé de ayudar y me dió 20.000 Pts, las cuales entregué integras a mi mujer la cual se puso loca de contenta ya que hacía más de 2 años que no veía esa cantidad de dinero en su nmano, que aunque no es nada pero para un pobre es un mundo.
Durante el Viaje Ramiro me hablaba y hablaba y me tranquilizaba, me comentaba de que si hacía caso y era trabajador no me faltaría de nada y que me daba la habitación que había en el guardamuebles en recepción para que durmiera. Era una pequeña casa con una habitación pero con lo imprescindible, una cama, una ducha, un trozo de poyete de cocina para cocinar algo é incluso una T.V.
No podía pedir más. No hablamos de sueldo en ningun momento, pero deciros que en estos momentos soy el jefe de rutas de una importante empresa de mudanzas de España. Estoy muy bien remunerado. Mi señora está cada día más guapa, tengo una casita, un coche normalillo y mis hijos bien sanos y en el Instituto. No puedo pedir más.
La vida me cambio en Valencia y sobre todo cuando conocí a Ramiro y desde aquí os deseo suerte para todos.



